El naufragio del Prestige
por Andrew Nourafshan
Diciembre 2004


En Noviembre del 2002, ocurrio el peor desastre ecológico en toda la historia de España: el naufragio del petrolero Prestige cerca de la costa de Galicia. La historia polémica de la tragedia del Prestige empieza en San Petersburgo, donde el buque fue llenado con petroleo. El buque viejo, que no estaba en buenas condiciones, salió del puerto de San Petersburgo con 77, 000 toneladas de petroleo sin destinación, buscando un comprador.  Pronto después, se encontró un comprador en Singapur y empezó a navegar al sur, cerca de las costas de España y Portugal.

Cuando entraron en una región cerca de Galicia, el área que se llama “la costa de la muerte”, El Prestige se encontró en una tormenta poderosa. Unas olas más de viente pies en tamaño rompieron contra el buque y rasgaron un agujero de más de cincuenta pies en elsulado. El Prestige, con todo su cargo, empezó a a hundirse. El capitán del Prestige queria conducir el barco a un puerto, donde el petroleo podia ser capturado y salvado, pero el gobierno Español no arriesgarlo y en vez de esto, demandó que el Prestige fuera remolcado a un lugar muy lejos de la costa en el Océano Atlántico. Pero este plan falló cuando El Prestige completamente rompio en dos, y se hundió solamente 130 millas de la costa de Galicia. (Mira a la izquierda)

 

Muy pronto, toneladas de petroleo llegaron a la costa y cubrieron las playas. Más de 350 millas de costa fueron contaminadas con el petroleo. La cantidad de petroleo que se derramó el Prestige fue más de dos veces el número de toneladas derramadas en el famoso naufragio del Exxon Valdez en 1989. No solamente fue la cantidad del petroleo que causó tanto daño al medioambiente, sino que también fue el tipo de petroleo que llevaba el buque. El petroleo del Prestige era un petroleo muy pesado que tiene unos pocos usos limitados. Este petroleo pesado es lo que permanece después de que se refine el petroleo para los usos comúnes como la gasolina. El petroleo pesado es particularmente dañoso para el medioambiente, porque es muy difícil de limpiar y tiene muchos hidrocarburos carcinógenos. Después del naufragio, fue obvio que un esfuerzo para limpiar el petroleo fue absolutamente necesario para salvar la costa de Galicia. Por supuesto, los españoles, especialmente los gallegos, respondieron casi inmediatamente, y fueron a las playas para limpiar el petroleo y intentar a rescatar su medioambiente, pero era un trabajo muy arduo.

 

 

 

 

La costa de Galicia tiene una de las industrias de pesca más grande en el mundo, y los pescadores tienen más barcos de pesca que en todo el resto de los países europeos juntos. Esta industria fue bastante destruida por El Prestige. También la industria del turismo fue dañada porque las bellas playas de Galicia fueron contaminadas. La pesca y el turismo de las playas forman la base de la economía gallega. El medioambiente fue bastante dañado, muchos animales murieron, y los gallegos sufrieron mucho también.

Muchos animales del mar murieron a causa del petroleo
 

 

 

Dos años después, existen tres tipos de memorias en la mente de los gallegos sobre el Prestige. El primero es una memoria de pena y tristeza. Las imágenes de aves cubiertos de petroleo y peces muertos en la playa no pueden escapar las mentes de la gente. Todavía se puede ver el daño incalculable que sufrió el medioambiente en la región. Otro tipo de memoria es uno de orgullo. Los gallegos se enorgullecen de su reacción inmediata para ayudar a limpiar la costa. Habia mucha solidaridad dentro de Galicia y en toda España. El movimiento de “Nunca Mais” atrajo a mucha gente a la capital de Galicia, Santiago de Compostela, para protestar las reglas que “permitía” el naufragio.

Pero la memoria tal vez más importante que permanece después del naufragio es uno de desconfianza. Hay una creencia muy común que la industria, el gobierno y la comunidad internacional no hicieron todo lo que pudieran para prevenir el desastre. Además, la gente no cree que el gobierno hiciera todo que pudiera en limpiarlo. Manuel Fraga, el lider del gobierno gallego, y el ministro del medioambiente, tomaron unas vacaciones solamente unos días después del naufragio, dejando unos de sus responsabilidades en las manos de otras personas. Aunque el gobierno ha cambiado desde el naufragio, la gente todavía cree y teme que otro “Prestige” pueda ocurrir mañana.

Las raíces de este sentimiento de desconfianza tiene mucho que ver con el hecho de qué no hay una entidad claramente culpable deldesastre. La pregunta sobre quién tiene la culpa para el Prestige todavía se plantea hoy día. Algunos le culpan al gobierno Español para su plan desastroso de remolcar el Prestige al centro de Océano. Cuando el Prestige empezó a hundirse, solamente estaba cuatro millas de la costa, y es posible que el desastre pudiera ser previnido si el gobierno permitia que el buque conduciera al puerto. Otra gente echa la culpa al capitán del Prestige, Apostolus Maguras, por su negligencía en la tormenta.

El capitán del Prestige, Apostolus Maguras, con dos policías españoles después del naufragio.

Pero el problema es que en realidad no se puede echar la culpa a un sólo partido. De verdad, la comunidad internacional tiene la culpa por el desastre del Prestige. El Prestige era un barco muy viejo, con tecnología obsoleta. Estaba inseguro y no debia ser permitido a navegar los mares. Las leyes internacionales sobre los buques no son bastante estrictas, y permiten los buques peligrosos y viejos atravesar los océanos. Otro problema es que no hay ningún elemento de responsabilidad en la industria de los petroleros. Los propietarios del Prestige son una familia griega que poseía el barco a través de una compañía en Liberia. El buque estaba registrada en las Bahamas, con un capitán griego y un equipo de trabajadores filipinos. Hay dos razónes por esta red confusa de gente y naciones. El primero es para evitar los impuestos. Con el registro en las Bahamas, la familia que poseia el Prestige no tenia que pagar los impuestos. Conocido como una “bandera de conveniencia”, esa situación permite a los dueños de los petroleros evitar otra cosa también: la responsibilidad. En los desastres como el Prestige, las banderas de conveniencia ayudan a los dueños escapar el castigo internacional y la necesidad de pagar los costos del naufragio. Para mucha gente, esa situación es algo criminal, y algo que requiere un cambio. Hoy día, hay más de 150 barcos muy similares al Prestige en los océanos, buques viejos e inseguros de banderas de conveniencia. Si las leyes no cambian, las pesadillas de los gallegos pueden ser realizadas, y otro Prestige puede ocurrir.

 

Bibliografía:

The Prestige Catastrophe “www.panda.org” World Wildlife Fund. November 2002.

< http://www.panda.org/news_facts/crisis/spain_oil_spill/index.cfm>

“Spreading: The Prestige Oil Spill" The Economist 5 de diciembre 2002

Pablo Ordaz. “El fantasma del 'Prestige' sigue vivo en Galicia” El Pais 13 de noviembre 2004