Los deportes, el regionalismo, y un equipo nacional catalán
por Patrick Flemming


Aficionados de FC Barcelona
Los deportes son producciones culturales de las masas. Durante el periódo del franquismo, el dictador sabía esto y lo explotó por usar los deportes como un medio de aumentar su poder e influencia por el país, usando los deportes para mostrar una España fuerte y unificada. “Football was highly politicized and exploited by Francoist manipulation to strengthen the notion of a single national Spanish identity,” escribe Liz Crolley, escolar de los estudios culturales de España (Jordan 305). La intervención histórica del estado en los deportes—en el fútbol especialmente—durante los años de Franco fue indicativo de un deseo del Generalísimo de hacer los deportes españoles una producción que representarán bien la fuerza del fascismo y el gobierno central. Las tensiones entre las nacionalidades históricas como Cataluña y el País Vasco y el gobierno central fueron ejemplificadas en las políticas del gobierno de Franco sobre los deportes y todavía son evidentes hoy día en el deseo de Cataluña tener su propio equipo nacional. Las rivalidades entre equipos regionales son símbolos de los deseos de Cataluña y las otras Comunidades Autónomas por la descentralización contra el deseo del gobierno central por tener más centralización.

Desde los años tempranos de la régimen franquista, había un énfasis en el papel fuerte del estado en el mundo de los deportes españoles. En 1939 Franco nombró a General Moscardó presidente del Consejo Nacional de Deportes (más tarde llamado la Delegación Nacional de Deportes). El propósito de la Delegación fue de promover los deportes españoles, pero con los valores autoritarios de Franco. Las políticas de los deportes de Franco reflejaron una intención de adoctrinar la gente con una visión de una España unificada. Por ejemplo, por los años cuarenta, el saludo fascista fue requerido al comienzo de todos los partidos de fútbol. Adicionalmente, palabras de idiomas extranjeras fueron eliminadas de los nombres de equipos, como Sporting de Gijón, que fue re-nombrado Deportivo Gijón (Graham 204). Las políticas de deportes durante las primeras dos décadas bajo Franco fueron caracterizadas por un abierto anti-regionalismo, la importancia de centralización, y una España fuerte. Bajo las políticas de Franco y Moscardó, los grupos deportivos de Cataluña y las otras regiones autónomas no fueron permitidos usar sus propios idiomas en ningunas de sus actividades deportivas. La actitud de supresión de la cultura regional fue reflejada claramente en las constricciones en los equipos en las comunidades autónomas.

Las políticas de Franco enfatizaron la centralización y la supresión de las culturas regionales incluyendo sus deportes
Estos clubes de fútbol en las nacionalidades históricas simbolizaron oposición a la régimen que intentaron a sofocar sus culturas regionales. FC Barcelona en Cataluña y Atletic de Bilbao y Real Sociedad en el País Vasco “symbolized opposition to the Franco regime in an era when any demonstrations of opposition to centralist policies were severely repressed,” escribe Crolley (Jordan 304). Los deportes, y el fútbol especialmente, constituyeron el único método de rebelarse contra Franco y su régimen. Los catalanes y los vascos solamente se permitieron agitar sus banderas nacionales durante los partidos de fútbol. Esta oportunidad de abrazar su cultura regional es muy importante para una gente que tiene una historia de opresión del gobierno central.

En la ausencia de un real equipo nacional en Cataluña, el historiador Shaw compara FC Barcelona con el equipo nacional de la región autónoma (Jordan 305). El equipo tiene el apoyo de la mayoría de las seis millón personas en la región. La mayoría de los españoles tiene una preferencia explícita entre Real Madrid y Barcelona, la rivalidad más grande en el país. La rivalidad es un símbolo del conflicto constante entre el gobierno central (Real Madrid) y las regiones (FC Barcelona). Crolley nota que FC Barcelona tiene un papel importante en la promoción de la cultura e historia de Cataluña, ejemplificado en su uso exclusivo del idioma catalán en hablar y en todas sus publicaciones del club. También, el club apoya económicamente eventos que tratan de celebrar el idioma, la historia, y las tradiciones catalanes. Otros equipos en otras regiones emplean políticas similares para animar la continuación de sus propias culturas. Por ejemplo, Atletic de Bilbao y Real Sociedad solamente contratan a jugadores vascos. “The clubs based in the nacionalidades históricas are still seen as important symbols of the nation, and also of ‘anti-madridismo,’ ” escribe Crolley, explicando las razones de las decisiones de los clubes en las regiones. Los clubes de fútbol son cada vez más representativos de la región más que las ciudades donde están ubicados. FC Barcelona es el mejor ejemplo de la identificación de una región con un equipo y otros equipos como el de Aragón están recibiendo apoyo del resto de la región.

Cataluña
Aunque Cataluña tiene FC Barcelona, hoy día hay un movimiento fuerte en la región para obtener su propio equipo nacional. Convergencia i Unio, un partido político de Cataluña, envió una proposición al parlamento en agosto 2004. La proposición pide que el gobierno permita que Cataluña y las otras regiones participen partidos internacionales con sus propios equipos. Bajo la ley actual, las regiones no están permitidas de tener sus propios equipos. Ésta es una continuación de las políticas de Franco y es evidencia de la lucha contra el regionalismo que continúa hoy día. Los oficiales del País Vasco han dicho que apoyarían el movimiento para los equipos nacionales para las Comunidades Autónomas.

El movimiento tiene sus raíces en la idea de que los catalanes no sienten representados por los atletas españoles en los Juegos Olímpicos. Muchos catalanes dicen, “Tenemos nuestra propia lengua y nuestra propia cultura, ¿por qué no podemos tener nuestro propio equipo?” (Malean). Los sentimientos nacionalistas de la región son muy fuertes y la animosidad hacia el gobierno central es evidente por la región y ha puesto el problema de una ausencia de un equipo nacional muy emocionante para mucha gente. Durante los Juegos Olímpicos en Atenas en 2004, los espectadores en un bar en Cataluña cambiaron el canal de la televisión desde los Olímpicos a un partido de exhibición en señal de la protesta (Malean).


La bandera oficial de Cataluña


La bandera usada para representar la independencia de Cataluña, diseñado en 1904 por nacionalistas catalanes

Tener FC Barcelona no es suficiente para los catalanes. Muchos países pequeñitos por el mundo tienen sus propios equipos, pero por razones políticas, Cataluña todavía no tiene uno. Después de cuarenta años de supresión de la cultura catalana durante el franquismo, el movimiento moderno de crear un equipo nacional catalán es un símbolo de un deseo de afirmar su posición en el país y en el mundo. Unos catalanes quieren independencia total para Cataluña, pero esto no es la opinión de la mayoría. Sin embargo, cuando hablamos de los deportes, hay más de un millón de asignaturas en una petición pidiendo un equipo catalán. Joseph Maldonado, del partido Convergencia i Unio, dijo, “Es nuestro sueño, pero también es nuestro derecho” (Malean). El gobierno central de Madrid no quiere que los catalanes realicen su sueño muy pronto. El gobierno central todavía opone a equipos nacionales de las regiones autónomas por razones políticas que tienen raíces en ideas centralistas. Maldonado dice que la única oportunidad de cambiar eso es por la legislación que su partido está proponiendo.

Obviamente el problema de equipos regionalistas es un problema más grande del equilibrio entre una España unificada y fuerte, y una de regiones con más poder independiente. Algunos piensan que el gobierno del PSOE simpatizará con la causa catalán más que el PP, pero la mayoría está de acuerdo de que el cambio será despacio. Los catalanes dicen que tienen una cultura totalmente distinta del resto de España. Esta lucha catalana para su propio equipo nacional es más evidencia de la política influyendo los deportes. Más de veinticinco años han pasado desde la muerte de Franco, pero sus ideas de una visión singular de España todavía están en oposición a una España diversa de regiones únicas. Los deportes en España, especialmente el fútbol, siempre serán más que diversiones y cultura popular. El eslogan de FC Barcelona quedará siempre “más que un club,” así representando las esperanzas e la identidad nacional de los catalanes hasta el día en que tengan su propio equipo nacional.
 

Bibliografía
Graham, Helen and Labanyi, Jo, Spanish Cultural Studies: An Introduction, Oxford University Press, Oxford, 1995.

Jordan, Barry and Morgan-Tamosunas, Rikki. Contemporary Spanish Cultural Studies. Oxford University Press, New York, NY, 2000.

Malean, Renwick. “Catalonia Yearns to Root for a Home Team of Its Own”. The New York Times. 30 Aug 2004, p. A4.